No necesitas ser especialista para mejorar la seguridad de tus cuentas. La mayor parte de las recomendaciones básicas consiste en limitar accesos indebidos y reconocer señales de engaño.
1. Usa contraseñas únicas y robustas
Evita repetir contraseñas entre servicios. Considera un gestor de contraseñas confiable que pueda generar credenciales largas y diferentes para cada cuenta. Cuando esté disponible, también puedes usar claves de acceso (passkeys).
2. Activa la autenticación multifactor
Una segunda verificación puede protegerte si alguien obtiene tu contraseña. Las aplicaciones autenticadoras y las llaves de seguridad suelen resistir mejor ciertos ataques que depender exclusivamente de SMS.
3. Desconfía de mensajes urgentes
Un correo que exige pagar inmediatamente, compartir un código o abrir un archivo inesperado puede ser fraudulento. Antes de iniciar sesión, entra al servicio mediante una dirección que conozcas y confirma el remitente por otro canal.
4. Mantén todo actualizado
Actualiza el navegador, el sistema operativo y las aplicaciones desde sus canales oficiales. Conserva copias de seguridad verificadas de los archivos importantes y activa el bloqueo del dispositivo.
5. Plan de protección en cinco minutos
- Revisa el correo principal vinculado a tus cuentas.
- Activa la autenticación multifactor.
- Cambia las contraseñas repetidas.
- Revisa dispositivos y sesiones conectadas.
- Comprueba que tus copias de seguridad sean recuperables.
